2 ago. 2008

Andrew Wyeth




Andrew Wyeth, admirado por unos como uno de los grandes maestros de la pintura norteamericana de este siglo, y disminuido por otros a causa de una concepción de la pintura en la que "los personajes no llevan relojes de pulsera", ha causado un gran revuelo en el mundo del arte de Estados Unidos al revelar la existencia de una serie -completamente desconocida hasta ahora- de 246 cuadros. Casi todos tienen una sola modelo: Helga, una mujer de origen alemán, hoy madre de cuatro hijos, a quien el pintor retrató con la intensidad que le define.

Se trataba realmente de una exclusiva. Durante 15 años, de 1970 a 1985, Wyeth trabajó en secreto en una enorme cantidad de obra: 246 piezas en total, entre las que se incluyen apuntes, estudios, dibujos, 32 acuarelas, 12 obras con brocha seca y cinco cuadros al temple. Ni siquiera su mujer estaba al corriente de la magnitud del trabajo. Además, casi todas las obra eran sobre una alemana de mediana edad a la que Wyeth identifica tan sólo como Helga, y que vivía cerca de la casa de invierno del pintor, en Chadds Ford, en el Estado de Pensilvania.

El artista y la modelo se citaron en diferentes lugares a lo largo de los años, y los cuadros resultantes, muchos de ellos desnudos, están definidos por una intensidad al mismo tiempo cínica y erótica. Allí estaba el tesoro escondido de un artista mayor, el miembro más sacralizado de la dinastía reinante en el arte norteamericano, exhibiendo un vigor nuevo en el último tramo de su carrera.


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