25 jun. 2008

Sir Lawrence Alma-Tadema


Sir Lawrence Alma-Tadema, (Dronrijp, 8 de enero de 1836Wiesbaden, 25 de junio de 1912) pintor neerlandés neoclasicista de la época victoriana, conocido por sus suntuosos cuadros inspirados en el mundo antiguo.
Casi todos sus trabajos son admirables por cómo dibuja flores, texturas y sustancias reflectantes como metales, cerámica y mármol. Por como representaba el mármol se le llegó a llamar 'the marbelous painter'('el pintor marmolilloso', para evocar fonéticamente el adjetivo 'maravilloso'). En su obra abundan colores brillantes trabajados con delicadeza que enmarcan un interés humano inherente a sus escenas arcaicas traídas elegante y jocosamente a tiempos modernos. También realizó varios retratos.

Honores

Alma-Tadema fue nombrado caballero en el octogésimo primer cumpleaños (81) de la Reina Victoria en 1899. Se hizo socio de la Royal Academy en 1876, y miembro en 1879. En 1907, fue includido en la Orden del Mérito (Order of Merit). Fue caballero de la Orden del Mérito de Alemania (en la división de Artes y Ciencias) del rey belga Leopoldo, del león holandés, de San Miguel de Bavaria, del león dorado de Nassau y de la Corona de prusia y oficial de la Legión de Honor de Francia, miembro de las Reales Academias de Múnich, Berlín, Madrid y Viena. Recibió una medalla de oro en Berlín en 1872 y una medalla en Berlín en 1874, una medalla de primera clase de las Exposiciones Internacionales de París de 1889 y 1900. También fue miembro de la Real Sociedad de Acuarelas.

18 jun. 2008

La pintura gitana de Judea Heredia

1-15.01.2004/ “Los gitanos tienen mucho arte” es una frase que se repite hasta la saciedad cuando se habla del pueblo gitano. Ahora bien, en la mayoría de los casos, quien hace esta afirmación se refiere a la infinidad de buenos cantaores y bailaores que ha dado esta comunidad a lo largo de los años.
Pero en el caso de Judea Heredia Heredia, hablamos de otro tipo de arte. Esta joven gitana es pintora, pinta gitanos, sobre todo mujeres, en los que se aprecia la influencia del idealismo romántico de Apperley y el personal estilo de Julio Romero de Tormes, dos pintores a los que admira.
Judea Heredia nació en el Albayzín, en Granada, el día 9 de junio del año 1975, y floreció dentro de una estirpe repleta de arte en cualquiera de sus facetas. Biznieta de la Faraona y del Catite, y nieta del gran escultor gitano Luis Heredia Amaya. Su infancia transcurrió entre el Sacromonte y el estudio de su abuelo, quien le inculcó de pequeña el amor por el arte, sobre todo por el arte gitano. Se educó en la escuela del Ave María de su barrio Sacromontano, pero en vez de hacer sus tareas escolares, se ponía a pintar en sus libretas, revelándose a muy temprana edad como una magnífica pintora a carboncillo.
Siguiendo los pasos de su abuelo, a los doce años ingresó en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Granada, pero su estilo no eran las Venus, ni los paisajes, lo suyo era lo gitano, la fuerza, el carácter, y eso lo llevaba sobradamente en la sangre, en su sangre gitana.
Judea Heredia Heredia es un auténtico torbellino de pasiones encontradas, de arte, de fuerza y de carácter, que se aúnan en una alma llena de profundidad y sentimiento hacia todo lo gitano. La joven siempre ha estado sumergida en ese mundo de arte de la envolvía, tanto familiar como socialmente, y que con fuerza étnica empujó el movimiento fuerte y acompasado de su corazón y sus sentimientos.
Con 18 años perfeccionó su capacidad para reproducir la luz y la oscuridad, así como para reflejar los matices más vitales y profundos en sus retratos.
Quiso que su primera exposición fuera en una cueva del Sacromonte, por donde desfilaron miles de turistas, entre ellos un japonés de Tokio, quien le propuso comprarle todos los trabajos que hiciera y relanzarla en su país de procedencia. Pero, dado su origen gitano, y al igual que hizo su abuelo Luis Heredia, que fue profeta en su tierra, Judea Heredia Heredia quiere subir peldaño a peldaño el camino de la fama desde su Granada.
Su objetivo es su arte, y de ello ha hecho su profesión, ella no quiere otra cosa.
De la pintura de Judea, dicen los críticos de arte, que perciben mucha fuerza, mucha sensibilidad. Mucha gente ha dicho, cuando visita las exposiciones, que le atraen los ojos. Los ojos gitanos que pinta Judea, atraen.

La figura del abuelo
Como ya hemos comentado, la figura de su abuelo Luis Heredia Amaya ha sido fundamental en el desarrollo personal y artístico de la joven pintora gitana.
Luis Heredia Amaya nació en el Sacromonte en Granada, el día 10 de enero de 1920, en el seno de una familia gitana. Su padre, ‘El Catite’, era herrero de fragua. En tiempos de Alfonso XIII hacía herrajes para los caballos. Su madre era una bailaora del Sacromonte (‘La Faraona’).
A muy temprana edad, ingresó en la escuela de Artes y Oficios Artísticos de Granada, consiguiendo varios diplomas y premios, revelándose como un gran escultor en talla de piedra. Tuvo como maestro al escultor Molina de Haro y a Mariano Benlliure, pero él tuvo un estilo propio, el de su pueblo.
Su extenso conocimiento del cuerpo humano propició que ejerciera de profesor de anatomía en la Facultad de Medicina de Granada. Expuso sus obras en varias partes del mundo, pero su primera exposición fue en el año 1948, en el Corral del Carbón. Hombre de gran humanidad y sentimiento, murió del día 4 de junio del año 1985.

14 jun. 2008

El erotismo femenino de Klimt



Una parte importante de su producción

El capítulo dedicado a los desnudos es el más importante de la exposición, ya que la mayor parte de la obra sobre papel de Klimt está protagonizada por mujeres desnudas, de pie o tumbadas, distantes y ensimismadas. Estas mujeres, tratadas con finura, elegancia y buen gusto, parecen sorprendidas por el artista. "Las infinitas variaciones de sus poses traducen la riqueza de matizaciones que, gracias a su delicadeza, descubrimos en los dibujos de Klimt", en opinión de Pablo Jiménez, director del Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre, quien ha considerado que el dibujo era parte importante de su producción, no simples bocetos de sus cuadros, y siempre los incluía en sus exposiciones.

Klimt, Viena, mujer y erotismo son elementos importantes en la Europa de finales del XIX en la que se producen unos cambios que se traducen en la eclosión del erotismo en toda la sociedad. "Ese erotismo marca el impulso de un mundo que está a punto de terminar. Un mundo artificioso y exquisito que tienen su ejemplo notable en el auge que experimenta el mundo lésbico y homosexual. Y éste es el que recoge perfectamente Klimt en sus dibujos", ha afirmado el director de la Fundación. Pintor de grandes temas, muerte, vida, mujer, paso del tiempo, el artista vienés crea un personaje femenino misterioso y distante que marca los principios del siglo XX.

Sobre el autor

En uno de los escasos textos autógrafos que conservamos, Klint escribió: "estoy convencido de que no soy una persona especialmente interesante. No hay nada especial en mí. Soy pintor, alguien que pinta todos los días de la mañana a la noche. Figuras, paisajes; de vez en cuando, retratos. Las palabras, habladas o escritas, no me salen con facilidad, especialmente cuando tengo que decir algo sobre mí mismo o sobre mi trabajo. (...) Si alguien quiere descubrir algo en mí (...) puede contemplar atentamente mis pinturas y tratar de descubrir a través de ellas lo que soy y lo que quiero". Sin embargo, el hombre poco interesante será uno de los creadores más originales de las primeras décadas del siglo XX.Gustav Klimt nació en Baumgarten, en las cercanías de Viena -hoy es el distrito XIV de la capital- el 14 de julio de 1862. Su padre se llamaba Ernst y era grabador, aunque en su juventud hubiera soñado ser cantante de ópera. Su madre era una mujer de carácter llamada Anna Finster. Formaban una familia humilde que mudaba con frecuencia su domicilio al no poder pagar el alquiler. El matrimonio tuvo siete hijos: Clara, Gustav, Ernst, Hermine, Georg, Anna y Johanna.A los seis años el pequeño Gustav acudió a la escuela pública, obteniendo su certificado de estudios a los catorce. Ya en esta época mostró buenas dotes para el dibujo por lo que los profesores aconsejaron a sus padres que hiciera el examen de ingreso en la Escuela de Artes y Oficios.

http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/pintores/2390.htm